Meses atrás me enteré de la visita de Sir Paul a tierra chilanga gracias al Peluso. En alguna ocasión pisteamos en su casa un DVD de un concierto del Beatle guapo (creo que fue el de NY) y me pude percatar de que Wings me da hueva, sus rolas solista ahí 2-3 y las ondas de Los Bicles si me prenden de alguna forma (en especial las experimentaciones audio-psicodélicas). Estaba indeciso a cerca de gastar unos tres mil varotes para ir a ver al Mr. MC y disolví el dilema de la forma más humana posible: que decida alguien más…
Invité a mi mamá (que en sus tiempos fue de esas chicas histéricas que gritaba cuando el cuarteto Liverpool salía a escena, aunque fuera en TV) y me dijo que ya no estaba para esos trotes. Entonces el asunto estaba resuelto. Definitivamente no iba.
Se abrió la segunda fecha, se abrieron otros mil lugares y hasta se armó un descuento para jubilados de la UVM y yo ya de plano había desistido. Me quedé con la idea de que mi mami no quería ir.
Ayer (¿antier?) jueves, empezó la euforia mediática por el viejito más joven del rocanrol y noté emocionada a mi mamá (chale, ya voy entendiendo lo que la gente lidia conmigo) y me brotó un natural “Yo te dije que te invitaba…”. Mi mamá le había comentado a Ana unos días antes que era mucha lana y que era mucho mejor así… ni hablar.
Hace como dos días, los embotelladores y fabricantes de “las aguas negras del imperialismo” (citando a mi primo El Rojo) anunciaron que transmitirían el concierto de hoy (¿ayer?) vía su sitio-canal de forma gratuita y con un retraso de 15 minutos. Se lo comenté a la jefa y como que le prendió la idea. Entonces, fui a la escuela e hice lo que tenía que hacer y llegando de vuelta a casa le hablé a Peluso para cancelar el ensayo porque “iba a llevar a mi mamá a ver a McCartney”. Dicho y hecho. Desde antes de las 9:00 ya estaba chingue que chingue en el sitio de Coca-Cola para agarrar buenos lugares…
Cual concierto, mientras empezaban a tocar y la banda presionaba, me fui a la tienda por unas caguamas para sentirme como en el Foro Sol. Obviamente, con los 80 varos que te cuesta un vaso allá, acá compré dos caguamas y medio six (Corona off course) y sólo fue cuestión de completarle para regresar bien armado.
Por ahí de las 9:40, se oscurecieron los rostros del monitor y se dejó venir la ovación del respetable: Ahí estaba Paul con su mega corte Mao (muy chingón por cierto) listo para arrancar.
¿Qué les puedo decir del concierto? Pues mi mamá y yo somos tan parecidos que la primera mitad se nos hizo huevonzona y queríamos más Beatles, la neta. Las cosas de Wings y esos rollos de plano nel… Hasta me dijo “Así es Deimos hoy en día: Tocan cosas nuevas o no tan conocidas y las rolas buenas (las viejitas) ya ni las pelan” ¡MOCOS! ¿será?
La segunda mitad la neta no tuvo madre. Las cosas se pusieron más emotivas y nostálgicas. No sé Ana pero a mi jefa y a mí se nos aguaron los ojos en unas cuantas rolas. Llámese Eleanor Rigby, Hey Jude, Let it be, pfff etc. Mi madre estaba feliz y conmovida…
Viene el levantón que nunca esperé y toma ¡A day in the life! ¡Helter Skelter! (el momento Deimos del concierto, hasta se me chingó la cronología a causa del feeling) y no sé… muchas cosas… “Something” de Los Pelusos, “Hey Jude” de Pietro Beretta, no sé… una rola te llevaba directamente a momentos, a personas…
La neta es que no puedo estar más agradecido con la compañía que hace de mi Jack Daniels un Jacko. La calidad del video fue muy buena. El audio estuvo excelente. La transmisión nunca se cortó tipo YouTube…
A su vez, he de confesar, que no puedo estar más feliz en este momento, ya que la chica que se sentaba hasta atrás del salón con un cuaderno lleno de recortes del cuarteto a traducir las letras de sus canciones al español, hoy al despedirse me dijo con una sonrisa cálida y sincera: “Gracias por llevarme a ver a Paul McCartney, hijo”
A huevo que sí. Misión cumplida.
Luz & Fuerza
666
P.D. El Peluso si fue al del 27… ahí convénzalo de que se reviente una de esas reseñas chingonas y puntuales como la que se aventó de MUSE!











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